PRODUCTOS TÓXICOS CANCERÍGENOS, CON RIESGOS
A LA SALUD DE USO
COMÚN EN EL HOGAR
A LA SALUD DE USO
COMÚN EN EL HOGAR
La industria química lleva haciendo un enorme experimento
con la salud de la gente desde hace por lo menos un siglo, y aunque los efectos
y consecuencias legales para las compañías –debido a posteriores pruebas de
irresponsabilidad corporativa así como evidencias científicas de daños a la
salud– lleguen con años de retraso, el mal para muchos ya está hecho y es
irreversible.
1. Plomo
Hoy en día las compañías de pintura promocionan como una
ventaja competitiva el que sus productos no contengan este metal –pero hace
menos de un siglo el plomo era un material utilizado en toda clase de
productos, desde pintura para juguetes (pensemos en el clásico “soldadito de
plomo”), muebles y carpintería en general. Los obreros que trabajaron en
plantas de pigmentos, baterías y minas de plomo sufrieron terriblemente luego
de exponerse al polvo de plomo en el aire dentro de sus ambientes de trabajo.
2. Bifenilos policlorados (PCBs)
Tal vez el nombre no te sea muy familiar, pero esta
sustancia cancerígena (a la vez que sus primos, los hidrocarburos clorados,
incluyendo el DDT y otros pesticidas) fueron de uso corriente entre los 50 y 70
del siglo pasado. Aunque hoy están prohibidos por sus efectos cancerígenos, se
utilizaron en papelería de oficina, adhesivos, pinturas y equipo eléctrico. La
gente que estuvo expuesta a ellos aún los lleva en el cuerpo.
3. Formaldehído
Un químico utilizado por las funerarias como preservativo de
los cuerpos también es usado como fungicida, germicida y desinfectante, además
de ser parte integral de la fibras de media densidad y resinas de melamina
utilizadas en muebles para oficina y hogar. Con el tiempo, el material se evapora,
diseminando un vapor invisible, sin olor y altamente tóxico. El Centro Nacional
del Cáncer y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos recomiendan a
los consumidores de este tipo de muebles (que incluyen restiradores,
escritorios, libreros y otros) preguntar por el contenido de formaldehído en
los productos que compren.
4. Materiales ignífugos (retardantes de fuego)
Los recubrimientos químicos para prevenir incendios en
sofás, sillas, alfombras, cortinas, productos para bebés y otros enseres
domésticos parecieron una buena idea a principios de los 70 cuando fueron
introducidos al mercado. Pero con los años, los científicos han descubierto que
materiales ignífugos de uso común
como los bifenilos polibromados y los éteres difenílicos
tienen una serie de consecuencias indeseables para la salud, incluyendo (pero
no limitado a) problemas en la tiroides, problemas de memoria y aprendizaje, IQ
bajo así como retraso en el desarrollo físico y cognitivo en niños.
5. Teflón
Un material de cocina sin el que nuestros sarténes y ollas
requerirían el uso de aceites para cocinar también es potencialmente nocivo. El
ácido perfluorooctánico, el recubrimiento de placas anti adherentes que vuelve
los enseres domésticos resistentes al calor se queda con nosotros, además de la
comida que cocinamos en ellos; según el Comité de Asesoría Científica de la
Agencia de Protección Ambiental, el teflón “podría ser cancerígeno para los
humanos.”
La lista podría continuar durante mucho tiempo. Fuera de
vivir con paranoia debido a los potenciales efectos nocivos que nuestros
productos de uso diario podrían tener en nuestra salud y la de nuestras
familias, una mayor consciencia de nuestros derechos como consumidores se
vuelve indispensable: exigir que las compañías y gobiernos detecten y pongan
fuera de circulación los productos y materiales químicos potencialmente nocivos
para la salud es una tarea urgente.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario